El Gobierno de Brasil ha avanzado en una profunda reforma de su sistema tributario con la regulación de la Contribución Social a los Bienes y Servicios (CSB), según el Decreto n.º 12.955/2025 firmado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La nueva normativa, derivada de la Ley Complementaria n.º 214/2025, introduce junto a la CSB el Impuesto sobre Bienes y Servicios (IBS), con el objetivo de sustituir varios tributos al consumo como el PIS y el Cofins. La tasa combinada de ambos impuestos se situaría en torno al 26,5%.
En el ámbito del juego, el decreto establece un régimen fiscal específico para las actividades de apuestas y loterías, consideradas dentro de los llamados “concursos de predicción”. Estas incluyen apuestas de cuotas fijas, apuestas hípicas, sorteos y deportes de fantasía.
La base imponible se calculará sobre los ingresos brutos del juego (GGR), tras la deducción de premios pagados y determinadas asignaciones obligatorias. En este esquema, los premios de los jugadores no se integran en la base imponible, aunque sí se consideran en el momento del pago.
El texto también prevé un incremento progresivo de la carga fiscal sobre el GGR, que pasaría del 12% actual al 15% en 2028. Sumando otros tributos, la presión fiscal total sobre los operadores podría acercarse al 42% en 2033.
Además, las empresas del sector seguirán sujetas al impuesto sobre sociedades, con una carga conjunta del 34% sobre beneficios, mientras que la CSB e IBS sustituirán impuestos previos como el PIS y el Cofins, que tenían una tasa del 9,25%.
La reforma consolida así un marco tributario más complejo y exigente para la industria del juego en Brasil, en línea con la estrategia del país de modernizar su sistema fiscal y aumentar la recaudación en sectores regulados.














